Inicio / Economía / ¿Quién cubre los costes secundarios por daños en mercancías durante el transporte?

¿Quién cubre los costes secundarios por daños en mercancías durante el transporte?

daño en mercancías

En el transporte, el daño en mercancías es, a veces, inevitable. Por mucha precisión que pongamos en la cadena de suministro, los imprevistos ocurren. Un frenazo brusco, una mala estiba o un fallo en la cadena de frío pueden dañar el producto. Pero, ¿qué pasa con todo lo demás? A menudo, el daño directo en la mercancía es solo la punta del iceberg. Los costes secundarios (limpieza, peritajes, retrasos o destrucción de residuos) pueden llegar a superar el valor del propio producto. Además, existen costes asociados a retrasos, malestar en el cliente y afectación de la reputación de la empresa. Obtén la máxima indemnización con Mombo Abogados y sus sistemas de prevención con un contrato claro y que contemple todos los escenarios posibles.


El concepto de costes secundarios: Más allá de la rotura

Cuando hablamos de daños en mercancías durante el transporte, la mayoría de los seguros y contratos se centran en el Valor de la Mercancía. Pero para una empresa, el problema no termina con la reposición del stock.

¿Qué consideramos costes secundarios o indirectos?

Por parte de los expertos legales, estos costes se clasifican como aquellos gastos necesarios que surgen como consecuencia directa del siniestro pero que no son el valor del objeto dañado en sí. Algunos ejemplos comunes en la operativa diaria de las empresas españolas son:

  • Gastos de salvamento: Acciones para evitar un daño mayor.
  • Limpieza y desescombro: Especialmente crítico en transporte de líquidos o productos químicos.
  • Tasas de destrucción: Cuando la mercancía dañada no puede venderse ni devolverse (común en alimentación y farmacia).
  • Peritajes adicionales: Contratación de expertos para determinar causas y cuantías.

El impacto en la cuenta de resultados

Muchas pymes no contemplan estos gastos en su gestión de riesgos. Un siniestro de 10.000 € en mercancía puede generar otros 5.000 € en gastos logísticos de retorno o destrucción. Sin una adecuada asesoría legal para empresas, estos costes suelen acabar siendo asumidos por el cargador, simplemente por no haber definido correctamente las responsabilidades en el contrato de transporte. En definitiva, el daño en mercancías no solo se ciñe al coste del material.

daño en mercancías

El marco legal en España: LOTT y Convenio CMR

Para saber quién paga los costes generados por daños en mercancías, primero debemos mirar la ley. En España, el marco jurídico se divide principalmente en el transporte nacional y el internacional.

Transporte Nacional: La Ley 15/2009 (LOTT)

La Ley de Contrato de Transporte Terrestre de Mercancías es la hoja de ruta en nuestro territorio. Esta ley establece una limitación de responsabilidad para el transportista. Salvo que se pacte lo contrario o haya mediado dolo (intención de hacer daño), el transportista responde por un máximo basado en el IPREM por kilo bruto dañado. ¿Cubre esto los costes secundarios del daño en mercancías? Por norma general, no, a menos que se demuestre que esos gastos eran necesarios para «aminorar las pérdidas».

Transporte Internacional: El Convenio CMR

Si tu mercancía cruza fronteras, rige el Convenio CMR. Aquí la responsabilidad del transportista también está limitada (en este caso por los Derechos Especiales de Giro o DEG). El CMR es muy estricto: el transportista suele cubrir el valor de la mercancía, los gastos de transporte, los derechos de aduana y otros gastos incurridos con motivo del transporte de la mercancía, pero a menudo deja fuera los daños consecuenciales o lucros cesantes, a menos que exista una declaración especial de valor.


La figura del transportista: ¿Hasta dónde llega su bolsillo?

Una duda recurrente en las consultas de asesoría legal para empresas en términos del daño en mercancías suele ser: «¿Puedo repercutir al transportista el coste de la limpieza de la autopista tras un vertido?».

La responsabilidad objetiva limitada

Por parte de los tribunales españoles, se entiende que el transportista tiene una responsabilidad «objetiva» en el daño a mercancías. Esto significa que responde por el daño aunque no haya tenido la culpa directa (salvo fuerza mayor). Sin embargo, esa responsabilidad tiene un «techo». Si los costes secundarios sumados al valor de la mercancía superan el límite legal de la LOTT o el CMR, el transportista no está obligado a pagar el excedente, salvo que se haya firmado una cláusula de declaración de valor.

El papel del transitario y el comisionista

A menudo, las empresas no contratan directamente al camión, sino a una agencia de transporte o transitario. En estos casos, la asesoría legal es vital para determinar la cadena de responsabilidad en el daño en mercancías. El transitario responde ante el cliente como si fuera el propio transportista, pero su capacidad de cubrir costes secundarios dependerá de los términos de contratación y de su seguro de responsabilidad civil profesional.


El Seguro de Transporte: ¿Cubre realmente estos gastos?

No todas las pólizas de seguros son iguales a la hora de responder por el daño en mercancías. Es aquí donde muchas empresas descubren «la letra pequeña» cuando ya es demasiado tarde.

Pólizas de mercancías vs. Responsabilidad Civil

Existe una confusión común entre asegurar la mercancía (Seguro de Daños) y el seguro del transportista (Responsabilidad Civil).

  • Seguro de Daños (Cargador): Suele cubrir el valor de la mercancía. Para incluir gastos secundarios, debe especificarse la cláusula de «gastos de remoción de restos» o «gastos de salvamento».
  • Seguro de RC (Transportista): Cubre su responsabilidad legal. Si la ley dice que el límite son 6 €/kg, el seguro no pagará 20 €/kg aunque los costes secundarios sean legítimos.

La cláusula de «Gastos de Aminoración»

Por medio de esta cláusula, las aseguradoras cubren los gastos en los que incurre el asegurado para evitar que el daño sea mayor. Es un punto clave que cualquier asesoría legal para empresas debería revisar en tus pólizas para asegurar que, en caso de siniestro, no tengas que pagar de tu bolsillo el peritaje de control o el trasvase de la carga a otro vehículo.


Estrategias de prevención: Blindando tu empresa

Para evitar sorpresas en el daño en mercancías, la proactividad es la mejor herramienta legal. No esperes a que un camión vuelque para leer las condiciones generales.

Declaración especial de valor e interés en la entrega

Tanto la LOTT como el CMR permiten eliminar el límite máximo de indemnización mediante el pago de un suplemento (recargo). Al declarar un «interés especial en la entrega», puedes incluir contractualmente que el transportista asuma no solo el valor del producto, sino también los costes secundarios derivados de un retraso o un daño. Esto convierte un riesgo incierto en un coste fijo y controlado.

Revisión de los Incoterms 2020

La elección del Incoterm (términos de comercio internacional) define en qué momento exacto se transmite el riesgo del vendedor al comprador. Es verificado que una mala elección del Incoterm puede dejar a tu empresa desprotegida ante costes secundarios ocurridos en «tierra de nadie». Un asesor legal experto revisará que el Incoterm elegido sea coherente con el seguro contratado.


¿Cómo actuar ante un siniestro para reclamar estos costes?

Si el daño en mercancías ya ha ocurrido, los primeros minutos son cruciales para una reclamación exitosa.

  1. Reservas en el albarán: No firmes nunca «conforme». Indica claramente que la mercancía llega dañada y que existen gastos derivados visibles (p. ej. vertido de producto).
  2. Documentación gráfica: Fotos del daño y del entorno (si ha habido necesidad de limpieza o medios especiales).
  3. Notificación inmediata: Envía un protesto formal por escrito al transportista en los plazos legales (24 horas para daños no aparentes en nacional, 7 días en internacional).
  4. Contabilidad separada: Abre una partida específica para los gastos de limpieza, peritaje y destrucción. Necesitarás facturas claras para demostrar el «perjuicio económico secundario».

La importancia de una asesoría legal especializada

En definitiva, determinar quién cubre los costes secundarios por daños en mercancías no es una respuesta única, sino un puzzle legal que depende de la ley aplicable, el contrato firmado y el seguro en vigor. En un entorno tan competitivo como el actual, dejar estos detalles al azar puede comprometer seriamente la solvencia de una operación comercial.

Contar con una asesoría legal para empresas con experiencia en derecho del transporte es la inversión más rentable para tu logística. Te permite pasar de la incertidumbre de «quién pagará» a la seguridad de tener un protocolo de actuación y unos contratos que protejan cada céntimo de tu inversión.

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *